Hoy, en medio de las severas corrientes especulativas en un contexto internacional turbulento, algunas naciones han optado por reforzar las barreras a la internación de bienes y servicios. Para Chile, país cuya vocación exportadora lo sitúa al tope en el escenario mundial, es un activo interlocutor en las tratativas para el TTP, pacto regional que exhibe avances y que podría contrarrestar los alcances del proteccionismo.
La proliferación de medidas proteccionistas en algunas economías frente a las turbulencias internacionales se ha reforzado. La respuesta ante este fenómeno sigue siendo la misma: la búsqueda de tratados bilaterales o multilaterales para establecer, por una parte, rebajas arancelarias, y, por otra, directrices comunes que regulen el libre flujo de bienes y servicios.
 Los países participantes se proponen diseñar un acuerdo inclusivo y de alta calidad que siente las bases para el crecimiento, el desarrollo y la generación de empleo de los miembros”. En la foto, jefes negociadores del área durante la reunión realizada este mes en San Diego, California.
En este contexto, uno de los desafíos más ambiciosos hoy en pleno proceso de tratativas es el Acuerdo Transpacífico (TTP, por su sigla en inglés), y que este mes cumplió su XIII ronda de negociaciones en San Diego, California. En la oportunidad, consignó Direcon, se lograron progresos en temas como intercambio de servicios, procedimientos aduaneros, competencia, medidas sanitarias y fitosanitarias y cooperación y capacitación, “acercándose estos capítulos a su fase final en las discusiones técnicas, de acuerdo al mandato de avanzar entregado por los Líderes de estos países en la Cumbre de APEC 2011.”
Las conversaciones se dirigen hacia la creación de una plataforma para una potencial integración económica en la región del Asia-Pacífico. “Los países participantes se proponen diseñar un acuerdo inclusivo y de alta calidad que siente las bases para el crecimiento, el desarrollo y la generación de empleo de los países miembros, y que a su vez se convierta en el fundamento para un futuro Acuerdo de Libre Comercio del Asia-Pacífico (FTAAP, por sus siglas en inglés)”, según la OEA. Quienes integran este bloque, además de Chile, son Brunei Darussalam, Nueva Zelandia, Singapur, Estados Unidos, Perú, Australia y Vietnam; y recientemente ha elevado solicitud para su inclusión Japón, Costa Rica, Canadá, y México. En estos dos últimos casos, la integración de concretaría en octubre venidero.

El director general de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON), Álvaro Jana, ha valorado la expansión del área, “ya que esto consolida la idea de que este es un tratado que efectivamente puede llegar a cubrir todo el Asia Pacífico, objetivo importante de la política comercial de nuestro país. Por ello, esperamos muy pronto poder darle la bienvenida a Japón y a todos los países que deseen sumarse”.
ÁREAS DE ACCIÓN
Las tratativas han abarcado ítems tradicionales y diversos. Entre estos, se miran con detención ámbitos que podrían nutrir los beneficios como la economía digital, la industria y la agricultura. A través de un pacto inclusivo y de alta calidad –como lo define la repartición doméstica-, tiene su génesis en el tratado suscrito en 2005 y activado al año siguiente conocido como “P4”, el que firmaron Chile, Brunei, Nueva Zelandia y Singapur.
“El TTP surge como un camino mucho más factible que la sinuosa ruta del APEC, en donde las negociaciones encabezadas por 21 economías suelen entrabarse por una heterogeneidad difícil de abordar.”
 NUEVO INTEGRANTE. El director general de Direcon, Álvaro Jana, ha valorado la expansión del área- “Este es un tratado que efectivamente puede llegar a cubrir todo el Asia Pacífico, objetivo importante de la política comercial de nuestro país. Por ello, esperamos muy pronto poder darle la bienvenida a Japón y a todos los países que deseen sumarse”.
Las perspectivas son amplias. En los primeros cuatro meses del presente ejercicio, los envíos a Japón han escalado 1,8% anual; a Australia, lo han hecho en un 58,5%; y a Vietnam, en un 27,6%. En materia de importaciones, los ascensos han sido relevantes. Los arribos desde Estados Unidos han trepado en un 28,9%; aquellos desde Perú, han subido 13,8%; los de Vietnam, en un 51,7%; y los de Nueva Zelandia, en un 12,7%.
De esta forma, la diversificación de nuestra canasta exportadora y de adquisiciones se consagra como una vía clave para enfrentar la volatilidad vigente en los mercados. El sondeo de alternativas a la alicaída actividad europea aparecen con bríos nuevos, y el Asia Pacífico, con altos niveles de expansión económica ofrecen oportunidades para Chile.
En definitiva, el TTP surge como un camino mucho más despejado para recorrer que la sinuosa ruta del APEC, en donde las negociaciones encabezadas por 21 economías siguen entrabadas por una heterogeneidad difícil de abordar.
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