Perfil
Nº 409 | Septiembre | 2010
Perfil
 
Opinión
Emprendedores
Capital Humano
Tecnología y Negocios
Marketing y Publicidad
Patrimonio Personal
Perfil
Punto de Ley
Ranking
Economía
Internacional
Marca Mundial
 

Untitled Document Texto a la izquierdaTexto justificadoTamaño de letra sugeridoTamaño de texto medianoTamaño de texto grande  
ANDRONICO LUKSIC
Del Negocio Financiero a la Arena de la TV


Talentoso y constante como negociador, enérgico y emocional, bueno para generar confianzas, pero muy duro cuando se trata de defender posiciones. Le agrada contar con socios, no obstante, también le gusta retener el control, lo que califica como una “vocación”. Así se conoce en el entorno empresarial al primogénito del grupo más grande del país: Andrónico Luksic Craig, quien sorprendió al país con su último emprendimiento personal, al apostar por el rescate de Canal 13.

 LOS LUKSIC. Jean Paul, Gabriela, Iris Fontbona, Guillermo y Andrónico.

A un indiscutible olfato para las oportunidades de buenos negocios, el primogénito de la familia Luksic, Andrónico, suma talento y constancia como negociador. No teme correr riesgos al apostar por negocios que van en baja, cuando el precio lo hace atractivo, sabiéndose capaz de revertir sus balances. Así lo hizo también hace un par de semanas, cuando alcanzó un acuerdo con la Universidad Católica de Chile para entrar como socio estratégico a un 67% de la propiedad a Canal 13, esta vez a título personal. No obstante, les ofreció a sus hermanos participar en el negocio.
Quienes han observado de cerca su talento negociador, dicen que suele ser enérgico y emocional, bueno para generar confianzas, pero muy duro cuando se trata de defender posiciones. Le agrada contar con socios en lo que emprende, sin embargo, también le gusta retener el control, lo que sus allegados califican como una “vocación”.
La trayectoria de Andrónico en el negocio bancario –del cual se encarga en el grupo–, revela lo anterior. Desde que tomó el control del Banco O'Higgins a principios de los '80, Andrónico comenzó a darle forma hasta fusionarlo con el Santiago y crear así el mayor de la plaza según volumen de créditos. Y si bien tomó la difícil decisión de venderlo a raíz del fin del pacto que unía al grupo con el Banco Central Hispano, no duró más que cuatro meses sin un banco. En una operación relámpago a través del holding Quiñenco, adquirió el control del Banco de A. Edwards en US$244 millones.
Luego de ello, comenzó de inmediato a mirar el Chile, tomando finalmente el control de dicha entidad bancaria en 2002. Y la fórmula del socio fuerte se repetiría, siendo en esta ocasión el Citigroup. Gente cercana a Andrónico afirma que pese a que desembolsó una gran suma por el Banco Nacional, y que se ha dicho que es el único activo por el cual la familia ha pagado caro, efectuó un negocio redondo y con sólido futuro.

Incursión en la TV

 Andrónico Luksic Lederer y Andrónico Luksic Craig.

"Nos parece que las comunicaciones, en general y en el futuro, son un área de interés y claramente estamos entrando con un gran socio, a una marca y a un canal tradicional en este país y, por lo tanto, estamos muy entusiasmados", manifestó Andrónico Luksic, al firmar un acuerdo para adquirir el 67% de la propiedad de Canal 13 en US$55 millones. La Pontificia Universidad Católica de Chile lo presentó como un “socio estratégico” que levantaría la alicaída operación de la estación, pese a no contar con experiencia técnica en el rubro.
De todas formas, el negocio no es nuevo para Andrónico. Ya en los años '90, el grupo Luksic invirtió fuertemente en una industria aledaña, la de telecomunicaciones con TV cable incluído. A través de VTR, que controlaba en sociedad con la norteamericana SBC, manejaba las empresas Telefónica del Sur; Startel, en telefonía celular; VTR Hipercable, en televisión por cable, y el carrier VTR Larga Distancia.
Tras fracasar la fusión de VTR con la hoy Movistar (ex CTC), a fines de 1997, el holding optó por vender en paquetes la compañía. Sólo se quedó con Telsur. En todo caso, los Luksic también vendieron, a principios de este año, su participación cercana al 75% en esta última compañía a GTD Manquehue.
El negocio de la TV atrae a Andrónico desde hace mucho tiempo. Hizo un primer intento por quedarse con Canal 13 cuando Enrique García era el director ejecutivo, pero las negociaciones no prosperaron y la iglesia y la Universidad optaron por no desprenderse de él en esa época. Cuando los venezolanos pusieron en venta lo que hoy es Chilevisión, intentó convencer a su hermano Guillermo que la estación de TV sería un buen complemento para el negocio editorial que tenía entonces, pero no lo logró. Cabe, asimismo, recordar que con Rodrigo Jordan, quien pasó por la dirección ejecutiva de Canal 13, comparten la pasión por la montaña, y encabezaron juntos la expedición que en 2004 hizo cumbre en el Everest.
Cuando a principios de año circularon rumores de que Luksic había presentado una oferta por US$100 millones para comprarle Chilevisión a Sebastián Piñera, la noticia no causó extrañeza. Sin embargo, su propuesta fue superada por la de Linzor Capital, fondo que a la postre se desistió de la compra. Y cuando Bancard llamó a un nuevo proceso, Andrónico no se presentó, negociando en cambio, en menos de un mes, el acuerdo con la Universidad para comprar el control de Canal 13 en la mitad de lo que había ofrecido por Chilevisión.

Negocios Propios

Uno de sus hombres de confianza, Rodrigo Terré, gerencia su patrimonio personal a través de Inversiones Consolidadas. Cuenta que al empresario nacional no sólo le gustan los desafíos a gran escala, sino que además es capaz de incursionar en negocios de tamaño mediano, haciéndolos florecer de manera relativamente rápida.
Uno de ellos se emplaza en la Cuarta Región, a través de la sociedad agrícola “El Cerrito”, la cual se dedica principalmente a la producción pisquera de menor escala. Al mismo tiempo, Andrónico posee la sociedad Cochiguaz para exportar uva de mesa junto al socio de Celfin, Johnny Chan, con quien es socio en una viña en China.
En tanto, en Villa O’Higgins, en la Región de Aysén, Andrónico compró 7.000 hectáreas y echó a andar una de sus iniciativas más emblemáticas: la estancia “Las Margaritas”, destinada a la conservación de la flora y la fauna del lugar y del huemul. El empresario ha emprendido también acciones sociales en “Fundaciones Oportunidad” y “Amparo y Justicia”, que es donde ha estrechado lazos con monseñor Francisco Javier Errázuriz, integrante del directorio.

Conflictos

Uno de sus momentos empresariales más amargos lo vivió en 2001 cuando fue acusado, junto a tres directivos de Lucchetti (empresa que hoy está en manos de Córpora), de tráfico de influencias por supuestos favores judiciales solicitados a Vladimiro Montecinos, asesor del otrora Presidente Alberto Fujimori. Acusación que, después de un largo proceso en el vecino país, prescribió en 2006. Así la familia se desprendió de todas las operaciones de Lucchetti en Perú, luego que el municipio limeño de Chorrillos le notificara la clausura de su planta de pastas ubicada en el sector de Pantanos de Villa. Por ello, el grupo demandó a dicho Estado ante la Ciadi, la cual no tuvo éxito, finalmente. No obstante, como grupo, no descartan ingresar nuevamente al país incaico.

Los Hermanos

 Andrónico Luksic Abaroa, Guillermo Luksic, Iris Fontbona y Jean Paul Luksic.

Tras la muerte de su padre y fundador del conglomerado empresarial, Andrónico Luksic Abaroa, en 2005 encabeza el grupo que conforma junto a sus hermanos y su madrastra, con quien tiene mucha cercanía. Hoy la familia maneja una de las mayores fortunas del país y la número 52 a nivel mundial, según el ranking de la revista Forbes.
La vocación del grupo es de controlar negocios. La única excepción es la actual participación como socio principal minoritario que tienen en la francesa Nexans, con el 10%. Tampoco les gusta levantar de cero negocios y siempre han tenido solidez de caja, de hecho, al momento tienen unos US$1.300 millones netos para desarrollar nuevos proyectos sin problemas.
Sus inversiones financieras e industriales las consolidan en Quiñenco, mientras que en Antofagasta PLC, matriz de Antofagasta Minerals, lo hace con sus negocios mineros, entre los que destacan Los Pelambres, El Tesoro y Michilla. Por medio de esta operación, controlan Aguas Antofagasta. En tal sentido, el proyecto estrella es el de Minera Esperanza.
A mediados del año pasado, el grupo adquirió el 40% de la termoeléctrica Hornitos, que desarrolla el holding franco-belga GDF Suez, tras varios años de intentar ingresar al sector eléctrico. En 2008, a través de Antofagasta Minerals, concretaron una alianza con Enap con el fin de explorar iniciativas de geotermia, negocio en que quedaron con el 60%.
Mientras, mantienen una asociación con la compañía australiana Carbon Energy para desarrollar proyectos de carbón al sur del país. Al mismo tiempo, habrían presentado ofertas superiores a los US$200 millones –a través de la empresa Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia– al fondo de Infraestructuras del Santander por la totalidad de los activos sanitarios del holding Aguas Nuevas. A la fecha, son parte del proyecto Reko Diq, iniciativa por US$3 mil millones que impulsan junto a Barrick Gold, en Pakistán, donde podrían generar hasta 500.000 toneladas de oro anuales.
A través de Quiñenco controlan el Banco de Chile, Banco de A. Edwards, CCU, Viña San Pedro Tarapacá, entre otros. Asimismo, tienen inversiones en la cervecera Karlovacka Pivovara en Croacia y en holding turísticos en ese país.Gestión

 

Untitled Document